La salud bucodental y la salud general tienen una estrecha relación bidireccional: la boca es el espejo del cuerpo y ofrece pistas sobre el estado de salud general.

Puede revelar deficiencias nutricionales, signos de enfermedades sistémicas como infecciones bacterianas, trastornos inmunitarios y cáncer oral, y hábitos poco saludables como el consumo de tabaco o alcohol.

Muchas condiciones de salud general aumentan el riesgo de enfermedades bucodentales y los problemas en la boca también pueden tener un impacto negativo en el resto del cuerpo.

Por ejemplo, la diabetes y el VIH/SIDA pueden reducir la resistencia del organismo a las infecciones y agravar los problemas de la boca. Los pacientes con diabetes tienen un mayor riesgo de padecer enfermedades periodontales (encías). La enfermedad de las encías también puede estar asociada a enfermedades cardiovasculares (corazón), enfermedades respiratorias y cánceres de páncreas.

salud bucodental

He aquí 10 datos que nos aclaran la relación boca-salud a los que no son dentistas.

  1. La salud bucodental es esencial para mantener la salud y el bienestar generales. La salud bucodental afecta a la salud general causando un dolor y un sufrimiento considerables y cambiando lo que la gente come, su forma de hablar y su calidad de vida y bienestar.
  2. Las enfermedades bucodentales afectan a 3.900 millones de personas en todo el mundo, y las caries dentales no tratadas afectan a casi la mitad de la población mundial.
  3. A nivel mundial, entre el 60-90% de los escolares y casi el 100% de los adultos tienen caries.
  4. Las enfermedades no transmisibles (ENT), como el cáncer, la diabetes, las enfermedades cardiovasculares, las enfermedades respiratorias crónicas y los trastornos mentales y neurológicos, son responsables de unos 5 millones de muertes al año. Las enfermedades bucodentales son importantes ENT, siendo la caries dental no tratada la enfermedad más prevalente y prevenible del mundo.
  5. Un examen de la boca puede revelar signos iniciales de enfermedades sistémicas, deficiencias nutricionales y hábitos poco saludables como el consumo de tabaco o alcohol.
  6. Las enfermedades bucodentales están asociadas a otras ENT, como la diabetes, las enfermedades cardiovasculares, las enfermedades respiratorias y los cánceres gastrointestinales y de páncreas. Algunas de estas relaciones parecen ser bidireccionales: por ejemplo, las personas con diabetes tienen un mayor riesgo de padecer enfermedades periodontales, y el tratamiento de éstas mejora los niveles de glucosa en sangre.
  7. Muchas condiciones de salud general aumentan el riesgo de padecer enfermedades bucodentales, como un mayor riesgo de enfermedad periodontal (encías) en pacientes con diabetes; y viceversa, una mala salud bucodental puede tener un impacto negativo en las condiciones de salud general y su gestión.
  8. Todas las principales ENT -incluidas la mayoría de las enfermedades bucodentales- comparten los mismos determinantes sociales, entre ellos la pobreza, y algunos factores de riesgo comunes: una dieta poco saludable (en particular, con alto contenido de azúcar), el consumo de tabaco y el uso nocivo del alcohol. La salud bucodental debe integrarse en la promoción de la salud general.
  9. La prevención, la detección precoz y el tratamiento son fundamentales para garantizar los mejores resultados y reducir las enfermedades bucodentales y las complicaciones de salud general asociadas.
  10. Las estrategias y programas regionales y nacionales eficaces para promover la salud bucodental y prevenir las enfermedades bucodentales muestran que la mejora de la salud bucodental en toda la población puede contribuir a prevenir las principales ENT.

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